Buenos Aires, 21 de julio. – La nueva gripe A mató desde abril a 700 personas, según cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) difundidos hoy en Ginebra.
La cifra representa un fuerte incremento con respecto a los 429 muertos contabilizados por la OMS en su informe del 6 de julio, consignó DPA.
Con todo, explicó la portavoz Alphaluck Bhatiasevi, la organización ya no presenta números exactos de las víctimas en todo el mundo porque desde la semana pasada los países ya no están obligados a comunicar a la OMS sus respectivas bajas.
La cifra de infectados superó entre tanto las 120.000, frente a los 95.000 de principios de julio.
La portavoz subrayó que el virus H1N1 sigue expandiéndose con rapidez, aunque la mayor parte de los casos son leves.
