La Unión Europea comenzará el mes próximo una investigación sobre la influencia que ejercen las empresas farmaceúticas sobre la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la campaña para controlar la gripe porcina, calificada por varios especialistas como una falsa pandemia.

El movimiento a largo plazo de la UE buscará revertir lo que denomina "el triángulo dorado de corrupción de la OMS, la industria farmaceútica y los científicos académicos que han generado daños a miles de personas". Según el doctor Wolfgang Wodarg, presidente de la Comisión de Salud del Parlamento Europeo y especialista en enfermedades pulmonares y en medicina ambiental, la campaña de la OMS contra la pandemia de la gripe porcina ha sido "uno de los mayores escándalos médicos del siglo". La resolución promovida por Wodarg dice que "La campaña de gripe aviar (2005-2006) combinada con la de la gripe porcina parece haber cargado un alto nivel de daños no sólo a los pacientes vacunados y a los presupuestos públicos sanitarios, sino también a la credibilidad y a la rendición de cuentas importantes a organismos internacionales de la salud".

La OMS -que ahora colabora en Haití- ha sido considerada por décadas como el organismo con mayor capacidad de investigación sanitaria en el mundo desarrollado. Pero hay un enorme bache entre lo que significa una institución y las prestaciones de sus servicios, porque estos dependen de quienes estén en la conducción. Son errores que los paga la gente, como señala Wodarg, al exponer sus razones que pueden serían inobjetables. Nadie tiene que pagar con su salud la inoperancia -o la corrupción- de quienes conducen instituciones prestigiosas, aunque seriamente cuestionadas.