La condena a casi 14 años de prisión contra el opositor venezolano Leopoldo López ha logrado algo muy complicado: unificar a la oposición. La alianza Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se ha compactado. Hasta ahora pocos apostaban por la unidad de los opositores al régimen del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pero la sentencia condenatoria sobre López ha servido para unir las diversas partes que componen la coalición opositora.
De este modo, inician con fuerza la carrera por alcanzar la victoria en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre. Si la oposición logra una ventaja de 20 puntos, como indican los sondeos, y obtiene mayoría simple en la Asamblea Nacional, la primera ley que se promulgaría sería la de amnistía y reconciliación, que abriría las rejas a los presos políticos y las fronteras de Venezuela a los exiliados.
El encarcelamiento de Leopoldo López, opositor de 44 años, fundador del partido Voluntad Popular, preso en la penal militar de Ramo Verde desde hace 19 meses, ha empeorado. Se lo ha trasladado a una celda más pequeña, de dos por dos metros, sin ventana ni ventilación. En el día le encienden sólo una luz a las 6 de la mañana, y en la noche le hacen escuchar canciones chavistas con el objetivo de quebrarle la moral.
La campaña opositora "Venezuela Quiere”, además de ser de acompañamiento al pueblo que sufre escasez de alimentos e inseguridad, pretende ser una campaña electoral, ya que hay limitaciones para ese objetivo. La reglamentación del Consejo Nacional Electoral reduce las campañas electorales aproximadamente a 15 días. El presidente venezolano ha declarado que no le importa que los líderes del mundo objeten la condena de prisión de Leopoldo López: "Si Venezuela tiene que enfrentar al mundo entero y quedarse sola por defender su derecho a la paz, la justicia y la democracia, así lo haremos”, afirmó el mandatario desde el Palacio de Miraflores.
Es la primera declaración que ha dado Maduro en torno de la controvertida sentencia dictada por la juez Susana Barreiros, a la que supuestamente su gobierno premió nombrándola cónsul de Venezuela en Chile. Mientras tanto, llama la atención la negativa de ciertos países como Argentina, Bolivia y Brasil a repudiar la manipulación de los tribunales de Justicia para castigar a ciudadanos por sus opiniones políticas, como sucedió en este caso.
El derecho a un juicio justo, y el respeto al derecho de defensa son premisas básicas dentro de cualquier sistema que diga ser democrático.
