El cine llora dos grandes pérdidas: la del actor austríaco Maximilliam Schell, ganador del Oscar al mejor actor por su papel en Vencedores o vencidos en 1961, que falleció a los 83 años a raíz de ‘una enfermedad repentina y grave’.

Era hermano de Maria Schell, participó en conocidas películas como La Epopeya de Bolívar, Topkapi, The Black Hole, Deep Impact y Candles in the Dark; y fue el primer actor oscarizado de habla germana, tras la II Guerra Mundial.

Y, por otro lado, el fallecimiento de Philip Seymour Hoffman, a los 46 años. Al ganador de un Oscar por Capote en 1991, lo encontraron muerto ayer en su departamento de Manhattan. Al cierre de la edición, se investigaba la causa exacta de su muerte, ya que al parecer un asistente lo halló en la bañera con una aguja en su brazo.