La pasa de uva de San Juan configura uno de los principales componentes de la oferta exportable sanjuanina más importante. Más de 30 empresas procesan y exportan la uva secada al Sol de nuestra provincia y, si bien el año pasado hubo poca producción y de regular calidad por motivos climáticos (heladas en brotación y lluvias en cosecha) en esta campaña el volumen se normalizó y la calidad es muy buena según los exportadores consultados como Francisco Paladini hijo, Jorge Turcato y los hermanos Enrique y Guillermo Meló de Meló Agroindustrias.
"El año pasado necesitábamos 6 kilos de uva para obtener un kilogramo de pasa, por los problemas de calidad, mientras este año volvimos a la relación normal de 4 a 1", consignó el empresario Jorge Turcato de la empresa exportadora Cava Bianca SRL.
Agregó que "con los costos internos elevados en aumento, el tipo de cambio retrasado y un Brasil con real devaluado, se nos hace muy difícil competir".
Es que, según relataron los empresarios, el año pasado el precio FOB promedio de exportación por caja de 10 kilogramos fue de unos U$S 22 y este año ronda entre los U$S 15 y 16, muy cercanos al costo de producción, con lo cual el sector carece de rentabilidad.
Para Francisco Paladini de Lomas del Sol SA, "los volúmenes de envío han retrocedido de manera considerable en función de la concentración en un solo mercado. Hay que diversificar mercados y destinos de la pasa".
Por este motivo los productores Guillermo Meló y Jorge Turcato coinciden en "mirar con prudencia pero con optimismo lo sucedido en materia climática en Turquía con las heladas que se llevaron al menos el 40% de la uva para pasa y EEUU, con la peor sequía de los últimos 500 años", agregando que "esto nos obliga a pensar en guardar pasa para el próximo año y a viajar más, para diversificar más los mercados y no depender tanto del consumo en el mercado brasileño".
Para Guillermo Meló "el problema más complejo en el sector es el contexto macroeconómico nacional. La pasa venía siendo competitiva en relación a otros sectores de la agroindustria local y de las economías regionales argentinas, pero ya la situación es insostenible y el retraso cambiario, la inflación de costos y las trabas locales e internacionales a las exportaciones argentinas tienen un peso decisivo".
Reducir costos
Competir en la pasa de uva a nivel mundial exige acotar y controlar bien los costos de producción y para ello las nuevas tecnología posibilitan su reducción. El sistema llamado en inglés "dry on vine" o "DOV" (secado en viña) es una de las apuestas más trascendentes del sector local, que necesita reducir costos en mano de obra, ya que abarca del 67,8% al 85,6% en la estructura de costos.
El ingeniero Enrique Meló relató que "la apuesta al DOV, surgió en nuestra empresa hace tres inviernos atrás, cuando comenzamos con una experiencia de 2 a 3 hectáreas de poda para ver cómo se comportan. En aquel momento buscamos la ayuda de los ingenieros Martín Pantano y Gonzalo Huertas e hicimos las primeras pruebas experimentando con variedades Fiesta, Flame y Sultanina o Thompson".
"Luego viajamos a California en los Valles de Madera y Fresno, la zona pasera por excelencia. Allí viajamos con mi padre, Enrique Meló y el ingeniero José Joursic a fin de tomar contacto con los productores y visitar las fincas de la zona, distintos sistemas de conducción y plantas precesadoras paseras por excelencia de la región con más calidad".
"Sacamos muy buenas conclusiones e ideas y diseños de distintos sistemas de conducción para poder aplicarlos nosotros acá a los parrales nuestros. Vimos poda y secado en parral entre otros temas, así como fotos de distintos modelos de máquinas cosechadoras", relató.
"Los norteamericanos tienen otras variedades como la Selma o Dovwine entre otras genéticamente ya preparadas para este sistema. El sistema acá aún está en desarrollo y adaptación, pero estamos convencidos de que es el camino a seguir si queremos ser competitivos en el mundo, donde ya contamos con excelente calidad".
