Sorprendió a muchos que la Doble Calingasta se dispute en noviembre y no a fines de enero o el primer fin de semana de febrero, como ocurrió durante el año en curso. Sin embargo, por aquello de que había que reorganizar el calendario para revalorizar algunas pruebas, los dirigentes del Club Del Bono, como lo hicieron en 2006, adelantaron la fecha con la expectativa de contar con un pelotón más numeroso.

La carrera mítica, aquella que puso al ciclista frente al descomunal desafío de la lucha con la montaña, tendrá entre hoy y mañana su 61ra edición. Ya no se va por la serpenteante Ruta 12 con el obstáculo de El Tambolar; se viaja por la Ruta 149, que no tiene cornisa, pero que al igual que su antecesora pone a los pedalistas en la pelea franca contra el ascenso, casi permanente.

Como se graficó en una nota del pasado miércoles, antes era una carrera que premiaba los esfuerzos individuales de los más duros. Hoy es una prueba que, aún con su subida “come piernas” se presta para la tarea de equipos que después del duro trajinar ponen a sus velocistas en cresta de la ola.

Basta mirar de reojo el historial para corroborarlo. En las últimas ocho ediciones, corridas todas por el nuevo camino cinco fueron ganadas por embaladores, Darío Díaz (cuatro veces) y Ricardo Escuela (la última) y tres por pasistas. Ariel Mengual (2007), Claudio Flores (2009) y Juan Pablo Dotti (2010), cuyas características se emparentan más con las de quienes solían inscribir su nombre en la carrera que transitaba por la ruta 12.

La edición que comenzará a correrse hoy por la mañana tendrá en la lucha por la punta varios datos a tener en cuenta. El primero, que Darío Díaz quiere quedar en la historia como el más ganador con cinco triunfos y la Municipalidad de Rawson trabajará para él. El segundo que los “piqueteros” de Virgen de Fátima vienen entonados por la victoria en la Vuelta de Lavalle y tienen un escuadrón de duros que tratarán de “romper” la carrera en el ascenso. El tercero, que Ricardo Escuela, que asciendo bien, buscará repetir para darle la primera alegría a los municipales pocitanos. Y el ultimo que todos los integrantes del pelotón buscarán con ansiedad ese baño de gloria que da quedarse con el triunfo final en una carrera como esta.