Los zapatos se lucieron en la pista, sin necesidad de lentejuelas, pero con una inmensa pasión puesta para caminar y estar abrazado del compañero o compañera de baile. Los milongueros sanjuaninos celebraron su primer encuentro artístico, el Festival Uniendo Milongas, con un resultado positivo en convocatoria tanto en el Lawn Tenis Club, en el Club Sirio Libanés, en el Parque de Mayo y hasta en Sarmiento.
Durante cuatro noches los participantes vivieron múltiples experiencias, disfrutaron de un buen espectáculo musical, degustaron vinos finos, platos criollos y por sobre todo, crearon una conexión especial que los hacía transportar imaginariamente a principios de siglo XX. Hubo profesionales, otros que buscaron demostrar sus habilidades y también los que quisieron divertirse y dejarse llevar por el ritmo. Los bailarines no sólo eran locales, sino también de Mendoza, Córdoba y hasta provenientes de Canadá.
Jésica González una de las organizadoras expresó que: ‘Esto sirvió de visibilización de las milongas que hay en una comunidad donde no está habituada al tango. A algunos les cuesta animarse al principio, porque tienen más presente al tango ‘for export’, con bailarines de danza clásica, y asusta mucho a los principiantes. No hay que olvidar que la esencia del baile está en caminar y abrazarse, como lo hacían los abuelos’.
Los milongueros coinciden en que el espacio está ganado y comparten expectativas para que este movimiento se expanda a muchos rincones de la región. La patria milonguera lo celebra.
