Apenas consumada la victoria ante Bosnia, decenas de personas se concentraron en la Plaza 25 de Mayo para celebrar y a la vez sacarse esa espina que a muchos les quedó después de los fracasos en Sudáfrica 2010 y la Copa América 2011.
Los hinchas, de todas las edades y con todo el cotillón que requirió la ocasión, prefirieron permanecer en el interior de sus autos y, a pura bocina, girar por el perímetro de la plaza de los festejos.
Algunos jóvenes intentaron cortar la calle Mendoza en medio de cánticos y trompetas, pero la Policía lo impidió y tuvieron que conformarse con festejar en las escalinatas de la Catedral.
Antes, durante el partido, hubo cerca de 100 personas que se juntaron en el Teatro Municipal para observar en pantalla gigante todos los detalles del debut albiceleste.
