Por estos días, las casas para los ex combatientes de Malvinas están en el ojo de la tormenta. Las dos agrupaciones que nuclean al sector en la provincia -CEAS y 2 de Abril- cuestionaron el empadronamiento y posterior sorteo de las casas del IPV para clase media, de las cuales por ley les corresponde el 1%. Aseguraron que muchos de los beneficiados no son veteranos porque no aparecen en los padrones del Ministerio de Defensa y reclaman más transparencia. En ésto opera como contexto la disputa en todo el país por quienes reconoce la ley como ex combatiente de Malvinas. El Gobierno salió a decir que podía haber errores y que si no le corresponde la vivienda al preadjudicatario porque no cumple con los requisitos, que no se la darán.
