Aumentar la productividad es una de las soluciones vigentes para poder sortear el actual contexto económico. Por este motivo Suplemento Verde de Diario de Cuyo consultó al licenciado Christian Longarini, especialista en Coaching y Productividad y docente de la Escuela de Negocios del Procal, el Ministerio de la Producción local, el Senasa y MateriaBiz; quien elaboró estas interesantes sugerencias:¤
+Cuando estudiaba la carrera de Coaching Ontológico, elaboré mi tesina sobre el tema +Coaching y Productividad+, tratando de distinguir qué aportes podría hacer el Coaching para optimizar la productividad tanto personal como laboral.
La base de mi análisis fue identificar cuáles podrían ser algunas de las principales creencias limitantes que solemos tener respecto del tema, y luego desafiarlas, para intentar generar una nueva mirada sobre las mismas.
El reloj
Una de tales creencias, a mi criterio, se puede resumir con la frase: +el tiempo nunca me alcanza+. Y esta creencia, así planteada, deja traslucir una posición de víctima, porque convierte a un tercero, en este caso +el tiempo+; en culpable de nuestros males y desventuras. Pareciera que exigimos al tiempo que se adapte a nuestras necesidades -poniendo el cambio en el afuera- y si los días siguen teniendo 24 horas, pues mala suerte, estamos perdidos.
Esta creencia tiene la ventaja de convertirnos en +inocentes+ -porque no tenemos la culpa de que el día sólo tenga 24 horas-, pero tiene también la desventaja de convertirnos en +impotentes+, porque hasta que los días no tengan una duración mayor, no podré aspirar a mucho más. Por eso, desde esta mirada, podemos catalogarla como creencia limitante; porque nos cierra posibilidades de cambio.
Un nuevo mundo
En la otra vereda, podríamos adoptar la creencia de centrarnos en nosotros, y revisar cómo nos adaptamos al tiempo. Creer con convencimiento que el factor de cambio está en nosotros, en los hábitos que generemos para utilizar mejor las 24 horas del día.
En otras palabras, al tratar con el tiempo, se trata de romper el planteo enfocado en el +tener+, si tuviera más tiempo, y reemplazarlo por una opción enfocada en el +ser+; es decir, +si yo fuera más organizado+; que nos permita una actitud verdaderamente protagónica.
Esto constituye realmente un mundo nuevo, porque desde esta mirada podemos controlar la situación, y hacernos responsables por generar un cambio de comportamiento, que por supuesto no nos va a garantizar certeza en los resultados, pero que nos aleja de la posición de víctimas impotentes y nos coloca en las filas de los responsables.
Lógicamente, al principio habrá que esforzarse y estar dispuestos a insumir dosis importantes de energía, para romper los viejos hábitos. Si llevamos años tratando de "correr contra el tiempo" pretendiendo que éste se ajuste a nuestras necesidades, en lugar de ser nosotros quienes nos adaptemos a él, sería poco sensato pretender comportamientos diferentes de la noche a la mañana.
Pero adoptando esta nueva creencia, vamos a tener el norte mejor orientado, y con eso estamos en inmejorables condiciones de comenzar a accionar más efectivamente.
