Este diario informó el domingo último, la puesta en venta de la Estancia Punta del Agua, de más de 400.000 hectáreas, en el departamento Jáchal, y trasladó al ámbito provincial un tema que está siendo tratado en el Congreso Nacional vinculado a la necesidad de regular la compra de tierras por parte de inversores extranjeros.
Cada hectárea de la estancia ha sido ofertada a precio irrisorio de 102 pesos, totalizando una superficie más grande que la isla de Hong Kong. Además, está en una ubicación estratégica, en las cercanías de la ruta 150, por lo que se especula que podría ser adquirida por capitales extranjeros interesados en invertir en países emergentes como Argentina, con gran cantidad y calidad de suelos para la producción de alimentos.
El gran avance de capitales foráneos en la adquisición de extensas superficies de tierra en el Sur, como también en otros puntos del país, ha hecho que el Gobierno nacional elabore un proyecto de ley que pone un tope de 1.000 hectáreas a la compra de tierras por parte de extranjeros, determinando que tales inversores no posean más del 20% de nuestras tierras.
La pretensión del Ejecutivo nacional es que este proyecto fuera tratado en plenario para que pase rápidamente al recinto, pero la oposición está demorando el tratamiento con el argumento de que por tratarse de un asunto muy delicado, el tema merece un estricto análisis previo.
La Federación Agraria Argentina, una de las primeras entidades que propuso la necesidad de poner límites a los avances de los extranjeros en la propiedad de la tierra, considera que el proyecto oficial se acerca a lo que pretende la entidad, pero que hay que acompañarlo con otras medidas que garanticen el aprovechamiento de la tierra, como la creación de un instituto de cooperativas, frenar los desalojos de campesinos y reconocer los derechos a la tierra de los pueblos originarios.
En otros países el tema del límite a la propiedad de la tierra tiene distintos tratamientos. Si bien en la mayoría está fuertemente regulado, hay naciones como Canadá con zonas o jurisdicciones donde se ha establecido un máximo de hectáreas que pueden ser adquiridas por extranjeros, mientras hay otras en las que hay total libertad de comprar cuanto se desee.
A pesar de la actitud de la oposición, es un hecho de que en nuestro país está haciendo falta una ley que regule el tema buscando alcanzar un equilibrio entre el tope de hectáreas permitidas para vender y el porcentaje de tierras argentinas que puedan quedar en sus manos, a fin de no desalentar inversiones y no afectar al mercado inmobiliario.
