Bella, enérgica y dueña de una voz privilegiada, Patricia Sosa trae su música de nuevo a San Juan. Todavía impactada por su vivencia en el Vaticano, donde cantó ante el papa Francisco la Misa Criolla de Ariel Ramírez, la ex La Torre se prepara este año para grabar junto al destacado pianista cubano Chucho Valdez y volver con Las elegidas al Teatro Colón, el concierto que reunió ya en tres oportunidades a Sosa, Valeria Lynch, Sandra Mihanovich, María Graña, Lucía Galán, Virginia Tola, Marcela Morelo, Fabiana Cantilo, Julia Zenko y María Martha Serra Lima; y que en marzo también sumará a destacados cantantes masculinos con quienes hará dúos. "Voy a cantar con mi querido amigo Juan Carlos Baglietto", adelantó a DIARIO DE CUYO la cantante, que llegará a la provincia para actuar el sábado 21 en la Fiesta de los Enamorados de Barreal ($70). "Las fiestas populares es lo más lindo que tiene este país. En una época en que todo desune, éstas son fiestas que unen a la familia, a los pueblos, a los barrios, a las generaciones; la gente va con una energía muy positiva", analiza Sosa ante su participación aquí.
-¿Qué expectativas tenés de tu reencuentro con el público sanjuanino?
-Hace tiempo que trato de sacar las expectativas mi vida, es parte del aprendizaje espiritual. Las expectativas arruinan todo, hasta las parejas, cuando esperás tanto del otro… el otro te ofrece otra cosa. Trato que fluya, brindar mi amor y lograr una comunicación con la gente, que seamos todos parte del espectáculo. No me gusta estar sola en el escenario, que haya una pared fría que divide público y escenario; me interesa una comunión, que mi emoción sea la del público, que sea un ida y vuelta y terminemos hermanados por la música.
-Cuando me escribieron de protocolo, me asusté un poco, me dijeron de los colores, que eran negro, gris marrón o azul, bueno, los acepté, Roberto Piazza eligió el azul. Después otro mail decía asunto: sombrero. Casi me desmayo, ¡es muy difícil cantar con un sombrero! Después al final desestimaron el uso de sombrero para la cantante. Respiré.
-Es un privilegio estar entre estas mujeres, todas tan buenas cantantes, pero sobre todo con tanta permanencia. Los años que hacen que todas cantamos. Además que somos amigas, una vez por mes nos juntamos. Es habitual, en la casa de una, en la casa de otra, siempre estamos en comunicación. No debe existir en ningún lugar del mundo, cantantes que se junten para festejar logros personales, o los cumpleaños, nacimientos o un premio.
-No sé lo que me queda pendiente, sé que me queda grabar muchos discos, hacer muchos conciertos, pero la realidad supera mis sueños, siempre. Yo dejo que fluyan las cosas, estoy abierta a propuestas, me llegan y me sorprendo todos los días. Creo que me queda pendiente mucho, pero no sé qué es. Sé que tiene que ver con la música.
-Que mi hija me llene de nietos. Muchos, muchos, lo que ella quiera pero muchos (risas). No se lo digo todo el tiempo, pero se lo digo de vez en cuando, espero que la vida nos dé esa alegría.
-Es como que se convirtió en una fórmula, mucha gente me escribe y me dice "nosotros vamos a vivir con la fórmula Sosa-Mediavilla", ¿viste? Debe ser porque vivimos en casas separadas. No sé, pero sinceramente somos muy felices.
