Para dar respuestas eficaces a las crecientes demandas de la población, se oficializó ayer el programa Justicia 2020, una iniciativa incluida en la campaña electoral y presentada en febrero último por el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano. Se busca crear un ámbito para mejorar el funcionamiento tribunalicio, a fin de lograr una Justicia más rápida, confiable y transparente.
En la resolución ministerial 151/2016 se indica la participación ciudadana e institucional en la elaboración, implementación y seguimiento de políticas de Estado, proyectos e iniciativas legislativas de innovación y modernización judicial. Además, buscará convocar a los funcionarios responsables de esas políticas, proyectos e iniciativas legislativas del Ministerio, a fin de integrar las mesas y comisiones temáticas, y diseñar y proponer a las áreas competentes planes de trabajo e iniciativas relativas a innovación y modernización del sistema de justicia a partir de las instancias participativas.
En el marco de Justicia 2020 se crea un Consejo Consultivo, que estará presidido por el exjuez y dirigente de la Unión Cívica Radical, Ricardo Gil Lavedra, a fin de asesorar en la consecución de los objetivos del programa y asistir en la generación de espacios de participación institucional. Todo ello apunta a transformar el sistema judicial argentino para hacerlo más rápido, confiable y transparente, tres viejos reclamos de la ciudadanía.

Además, impulsa el legajo digital para facilitar la comunicación y la gestión en línea, como también nuevas estructuras de organización en las instancias judiciales para agilizar y transparentar todo el proceso. Justicia 2020 avanzará tras formas de transparentar la rendición de cuentas y la gestión institucional, en la lucha contra la corrupción y jerarquizando los procesos de selección, disciplina y remoción de magistrados con mecanismos de gobierno abierto. En materia de derecho penal, se fortalecerá la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado con nuevas herramientas procesales, modificaciones legislativas que aceleren los tiempos judiciales, el juicio por jurados y un sistema acusatorio oral.

Es de esperar la rápida implementación para dejar atrás a la irritante morosidad judicial de nuestros días, o que todo quede en el olvido.