Con la puesta en funcionamiento del nuevo Hospital Ventura Lloveras, en Sarmiento, la política sanitaria del gobierno de San Juan ha dado un paso tan trascendente como histórico. La descentralización de la atención médica de alta complejidad, con internación, al igual que la prestación de los servicios de urgencia en una zona estratégica del sur de la provincia, evita los traslados de pacientes hacia los mayores centros asistenciales, caso de los hospitales Guillermo Rawson y Marcial Quiroga.
El tiempo empleado y la distancia a recorrer por rutas congestionadas eran condicionantes cuando una ambulancia debía partir desde nuestra ciudad para socorrer enfermos o accidentados graves, y luego retornar en las mismas condiciones lo que muchas veces tuvo consecuencias fatales. De la misma manera los enfermos ambulatorios debían hacer penosos viajes en colectivo para atenderse en los consultorios externos de los nosocomios de nuestra ciudad, con las molestias y los costos de imaginar.
Ahora, en la villa cabecera de Media Agua, se encuentran soluciones rápidas y seguras para que hasta la atención hospitalaria más compleja se ofrezca en un edificio de 4.500 metros cuadrados de superficie, con 14 consultorios externos, sala de diagnóstico por imágenes, modernos laboratorios, un área quirúrgica de vanguardia con sala de partos y neonatología, 45 camas en salas de internación clínica y pediátrica y un área de esterilización. Se suman a estas dependencias un completo servicio de urgencia con todos los elementos modernos para que ningún paciente deba ser derivado hacia hospitales céntricos más complejos, ya que todo lo necesario se encuentra en el Hospital Venturas Lloveras, a cargo de 70 profesionales médicos en sus diferentes especialidades y auxiliares calificados.
El Ventura Lloveras es un modelo a seguir para replantear la atención del hospital público, donde se asiste a los sectores más desprotegidos de la población y de áreas marginales. En diferentes puntos de la geografía sanjuanina deben funcionar centros sanitarios bien equipados, como el citado, porque las necesidades locales se han multiplicado en departamentos con explotaciones mineras y sus actividades conexas, promoviendo un movimiento de gente que ha multiplicado varias veces la población tradicional. Con centros sanitarios bien equipados en esos lugares se evitarán los traslados problemáticos, algunos por vía aérea, y tendrán mejorar calidad de vida de los lugareños porque se salvarán vidas gracias a disponer de los recursos adecuados.
