El delantero goleador Martín Palermo no está como en sus mejores épocas, y esto se ve reflejado en que alcanzó un récord negativo en su rica carrera como goleador, el de mayor cantidad de minutos en Boca sin convertir. El ídolo Xeneize llegó a los 748 minutos sin gritar un gol.
Esta vez, ante El Pincha, que otra vez salió sin chistar cuando entró Viatri, fue ovacionado por los hinchas pese a esta larga sequía a la que no está acostumbrado.
Palermo no la mete desde la última fecha del torneo pasado, contra Gimnasia de La Plata. El goleador se fue de la cancha cabizbajo, pero ovacionado, después del 1-0, con una camiseta de Estudiantes que había cambiado.
A pesar de que Palermo no pudo convertir, festejó el gol de Riquelme cruzando manos y después desde afuera vio cómo Viatri, quién había entrado en su lugar, convertía el segundo gol y decretaba la victoria y el delirio de todo el pueblo de Boca.
