Aumenta la superficie de siembra de alfalfa lentamente en San Juan. Es que los productores, ante la duda y los altos costos de otros cultivos, como los hortícolas, se pasan a la alfalfa, donde de última, se logra un negocio medianamente rentable. Otra ventaja es que se siembra un potrero para la explotación varios años, y sólo una vez se preparan los suelos correctamente.
Con 20 kilos por hectárea se puede lograr una densidad bastante aceptable, dependiendo de los valores (muchas veces no conocidos) del poder germinativo de la simiente, su origen, y su pureza. Las bolsas vienen de 25 kilogramos y rondan en estos momentos en empresas de nuestro territorio cuyano valores que oscilan entre $1.300 y $1.600, según innumerables factores.
Muchos de los agricultores con los que hablamos nos dijeron que están buscando un efecto de doble propósito, por un lado mejorar nutricionalmente las tierras y por otro su producción se puede vender, durante 8 -9 meses del año.
Además, hay emprendimientos que recolectan su propia semilla y la reutilizan para sus nuevos lotes, rotando los viejos de 6-7 años, los cuales ya no tienen conveniencia ni económica ni técnica de continuar.
Hay sitios como los valles jachalleros donde si se toman como referencia los últimos 10 años, el crecimiento de la alfalfa es del 200%. ¡Una barbaridad!
Según el último relevamiento de Hidráulica, en la campaña 2006/7, más de 7.200 hectáreas tenía San Juan de pasturas, donde el 80% es alfalfa; pero en la actualidad no se sabe a ciencia cierta cuánto hay. Se estima pueden haber entre 11 y 12.000 hectáreas por el aumento de algunos departamentos cercano al valle de Tulum y Jáchal.
