Nadie podrá objetar que el 0 a 0 entre Atenas y Desamparados en la Rinconada fue justo. Mucho pelotazo, dividido en toda la cancha, lejos de los arcos y muchas imprecisiones, fueron el común denominador para la paridad que marcó el presente de ambas instituciones y el por qué deambulan de mitad de tabla para abajo.
Ayer, en el cierre de la primera rueda, quedó demostrado que los once partidos jugados en el torneo fueron más castigo que satisfacciones. Un par de intentos en el primer tiempo y un complemento para el aplazo, tiñeron una tarde que se presentó a pleno, ya que el clima posibilitó un buen ingreso en las tribunas.
El saldo negativo fue para ambos. Atenas porque sigue comprometido con el promedio y ayer, cuando debía hacerse fuerte en su reducto, no pudo sacar provecho. Y Sportivo chocó contra sus propias limitaciones y una falta de juego colectivo, que pusieron en duda la continuidad como entrenador del Tute López, quien ayer tenía un partido visagra, y donde tras el encuentro el ex volante dijo que quiere seguir, pero que la decisión final la tienen los dirigentes.
Dentro del rectángulo del Girasol las oportunidades de gol se tomaron un domingo de descanso. Porque recién a los 12′, cuando Franco Gizzi en soledad con el arquero Cortez la mandó afuera, marcaron un común denominador.
Luego se tomaron su tiempo, batallando en el medio, y quien tuvo una ráfaga de chances netas fue Atenas en apenas 6 minutos. Iban 33′ y el tiro de esquina cayó en el corazón del área para el cabezazo del Paul Brombale que Fernández sacó de la línea. Después, su hermano Wilfredo remató un tiro libre cruzado, abajo y al palo más lejano de Sambor, que el 1 mando al córner. Y otra vez Paul, tras un mal cierre defensivo del puyutano, llegó exigido por atrás.
Fue el momento del Girasol, al que no le pudo sacar provecho y lo terminó lamentando porque en el segundo tiempo llegó la hora de la siesta en Pocito, que sólo mostró un débil intento de Lucas Godoy en la visita tras una diagonal y un remate de Wilfredo que rozó en un defensa y se perdió en el final. El mismo que marcó la cruda realidad de ambos.
