El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, proclamará hoy a su ministra de la Casa Civil (una suerte de jefa de Gabinete), Dilma Rousseff, como su candidata del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) para la elección presidencial del 3 de octubre. Tan fuerte es a apuesta de Lula por su candidata que ayer confirmó a la prensa que no tiene planes de presentarse a la elección presidencial del 2014 para que su elegida a la sucesión, sí tenga derecho a la reelección, en caso de convertirse en la nueva mandataria.
Pese a la desventaja en la previa al arranque de la carrera presidencial, Lula expresó su confianza en la victoria de Rousseff. "Ella va a crecer" en las encuestas, aseguró. Sucede que la economista de 62 años actualmente es superada en los sondeos de opinión por el gobernador del estado de Sao Paulo, José Serra, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), con 25% de popularidad y 11 puntos porcentuales, según los estudios. Sin embargo, los analistas advierten que la carrera presidencial aún no ha comenzado y Rousseff, todavía debe salir de la sombra de Lula para consolidar su propia imagen y definir sus propias políticas para ganar la elección.
Su primer desafío será convencer al PT de que es tan buena como Lula dice. El ex líder sindical, que está impedido por ley para presentarse a un tercer mandato consecutivo, virtualmente impuso la candidatura de Rousseff, pese a la desaprobación de algunos militantes de partido, al que ella se unió en 2001.
En los últimos meses, Lula, de 64 años, ha acompañado a su protegida en todo momento, desde inauguraciones a anuncios televisivos y reuniones de Gabinete.
En una entrevista publicada en el periódico O Estado de S. Paulo, Lula dijo que, de ganar, Rousseff tendrá que gobernar con "el ritmo de ella, el estilo de ella y si ella toma una decisión más a la izquierda que yo, yo tengo que encarar eso como algo normal", observó. Sostuvo que tras su salida del gobierno asumirá un rol secundario en la vida política, y descartó actuar como un poder paralelo. "Yo estaré espiritualmente con ella, pero a mi me cabe comportarme como un hincha en la tribuna, aplaudir los aciertos de ella, haciendo fuerza para que ella haga lo mejor’, insistió.
Si bien el presidente dijo que no eligió a Rousseff como candidata en 2010 como un ardid para retornar al poder en 2014, algunos analistas habían insinuado que Lula escogió a su jefa de Gabinete como candidata para que sea una presidenta "interina" de modo que él pueda presentarse nuevamente en el 2014. Como consecuencia de eso muchos brasileños aún la consideran una apoderada de Lula en vez de una candidata, según afirman los encuestadores.
En tanto, se espera que durante la convención del PT se apruebe una plataforma electoral que postule extender las políticas de mercado de Lula, así como también propuestas para expandir el rol de las empresas estatales.
El PT y Rousseff tendrán que negociar con varios aliados para forjar una plataforma de Gobierno común.
Pese a la rigidez de Rousseff como figura pública, Lula cree que sus habilidades administrativas harán de ella una buena presidenta. Además afirmó que el mayor país de Latinoamérica, está listo para tener una mujer presidente.
