La actividad del montañismo andino en verano, concluyó con un balance de miles de visitantes atraídos por el cerro Aconcagua donde se desarrolla la principal actividad. La temporada 2014-2015 en el coloso de América sumó 80.000 personas que llegaron al Centro de Visitantes de Horcones, con 5676 andinistas que realizaron el ascenso, o las diferentes opciones de trekking, con el 82,78% de extranjeros que escalaron el cerro mendocino.

El éxito del montañismo en la vecina provincia radica no sólo en lo que representa el desafío del Aconcagua sino también por los servicios que disponen los amantes de este deporte extremo. La apoyatura oficial tiene Internet en el lugar, lo que permite implementar un sistema de seguimiento de expediciones y detectar demoras en los andinistas mediante un panel de control. Además tiene refugios de base y en altura, de manera que cualquier deportista en situaciones de riesgo pueda acceder a un lugar seguro y protegido, en tanto un sistema de trazabilidad funciona de alerta temprana sobre individuos o grupos de andinistas en emergencia.

Este dispositivo difiere radicalmente de lo que existe en torno al cerro Mercedario, la cuarta cumbre de América (6770 msnm), en Calingasta, muy apreciada a nivel internacional ya que técnicamente no posee complejidad alguna. Claro que sin ninguna apoyatura ni servicios como los existentes en Mendoza, al punto que los montañistas utilizan la misma de los incas para alcanzar la cumbre. Sólo hay operadores privados que organizan campamentos y gestionan permisos de tránsito en la compañía minera dueña de parte del camino, e informan a Gendarmería. El Mercedario es otro recurso económico olvidado por los sanjuaninos.