La causa penal en la que ayer se ordenó detener al exsecretario de Transporte, Ricardo Jaime, investiga la compra de material ferroviario a España y Portugal por montos que se consideraron de una ‘desproporción exorbitante‘. En su mayoría se trataba de vagones destinados al ferrocarril Belgrano Cargas que nunca se utilizaron, ‘no sirvieron ni siquiera como repuestos‘.
El objetivo del plan en el marco del cual se hicieron las adquisiciones era modernizar la flota ferroviaria, algo que no se cumplió. Jaime era titular de la Secretaría de Transporte de la Nación y fue quien firmó los contratos como parte de convenios internacionales en el llamado ‘Plan Nacional de Reorganización, Recuperación y Modernización del Ferrocarril Nacional‘ y él fue quien ordenó los pagos.
Esos contratos se firmaron con las empresas españolas Renfe y Feve por 76.313.108.85 euros (cambio en pesos 306.108.878,86 para aquella fecha) y con la portuguesa Caminhos de Ferro Portugueses por un total de euros 25.639.896 (99.976.197,74 pesos).
En la investigación se determinó que Vázquez, quien figuró como asesor ad honorem de Jaime en su gestión, estaba vinculado a Caesa y ‘obtuvo beneficios para sí y para terceros‘ en la firma de contratos.
‘Las facturas incorporadas en el trámite del expediente verifican las altas comisiones cobradas en concepto de honorarios por la empresa Caesa -que fue designada por la Secretaría de Transporte para la prestación de servicios de asistencia técnica en relación al material ferroviario adquirido a España y Portugal-, dinero que cabe sospechar determinó la dirección de sus intervenciones en las conductas descriptas‘, concluyó el juez.
