Cerca de cumplir 38 años, con muchas batallas sobre ese lomo siempre ajeno a la imponente musculatura, Manu Ginóbili pudo anoche haber disputado su último partido como profesional. Vaya curiosidad: se dio en el mismo escenario, el magnífico Staples Center de Los Ángeles, donde debutó en la NBA hace ya más de doce años cuando le tocó marcar a un crack sin tiempo como Kobe Bryant. El final de su carrera parece más cercano que nunca (se venció su contrato con el equipo) y más aún cuando en la última jugada del partido que determinó la eliminación de su San Antonio Spurs al caer ante Los Angeles Clippers por 111-109, en un magnífico séptimo juego de los Cuartos de final de la Conferencia Oeste, observó el desenlace desde el banco. Algo casi sin antecedentes en su extraordinaria carrera como profesional donde cosechó cuatro anillos de NBA, la medalla de oro con la Argentina en “Atenas 2004”, el subcampeonato Mundial en “Indianápolis 2002” y el título Europeo en 2001 con la Kinder Bolonia, entre otros logros.

“Sí”, respondió el jueves pasado, apenas San Antonio dejó escapar la chance de liquidar la serie y ante la pregunta si pensaba que anoche podía disputar su último encuentro como profesional. Ginóbili, quien ya renunció de forma definitiva a la Selección nacional y que remarcó que el básquetbol ya no es su prioridad en la vida (tiene tres hijos), sabe que la cuerda en el carretel está acabándose. El bahiense también dejó claro en esa conferencia de prensa que aún no tenía una decisión tomada, que eso sería “una vez que estemos de vacaciones con el equipo y en tranquilidad”.

San Antonio es un equipo “viejo” y con un proceso de recambio al alcance de la mano. Tim Duncan (39 años) y Tony Parker (32) son las otras figuras de la franquicia y al primero de ellos también se le terminó el contrato anoche con la eliminación. De hecho, el técnico de los Clippers, Doc Rivers, en el minuto previo a la última jugada del partido le espetó a sus jugadores “vamos a retirarlos”, en alusión a Ginóbili y el gigante número 21 de los Spurs.

Respecto del encuentro, resultó atrapante de principio a fin. Hubo más de 30 cambios de ganador y cerca de 20 igualdades. La figura terminó siendo Chris Paul, quien cuando restaban apenas un segundo en el reloj anotó el doble que decretó la eliminación del equipo de Greg Popovich, el cerebro al costado de la cancha de la última gran dinastía en la NBA. Para Ginóbili, que aportó 8 puntos y 7 asistencias, vendrá el tiempo del relax. De compartir vacaciones junto a su esposa desde hace una década, Marianela Oroño, y los tres herederos de ambos: los mellizos, Dante y Nicola, más Luca. Volverá a su Bahía natal y pensará. Pensará mucho o quizá no tanto. Por lo pronto anoche, aún con la eliminación bien latente, declaró en el vestuario: “¿El retiro? No lo sé. Es una opción, pero no es algo que vaya a definir ahora”, afirmó.

Como sea, Ginóbili ya se ganó un lugar en ese olimpo de los grandes deportistas.