Las vacunas, que se obtienen a partir de un procedimiento por el cual se inactiva o debilita el microorganismo causante de una enfermedad, y evitar así que pueda ser mortal, son consideradas por la ciencia médica como una forma efectiva del cuidado de la salud. Sin embargo, también existen reparos, incluso de profesionales, que las desaconsejan porque se está introduciendo un elemento nocivo.
Por el contrario, el principio de esta inoculación a una persona, promueve que el cuerpo reconozca y produzca defensas contra el microorganismo causante de una enfermedad, de manera que si esta persona entra en contacto con el microorganismo para el cual fue vacunada, las defensas se encargarán de protegerla de la infección o, en el peor de los casos, la enfermedad será leve.
Por ello la importancia de vacunarnos siguiendo estrictamente el Calendario Nacional de Vacunación y los consejos de temporada, como es el caso de la vacuna antigripal que cada año varía debido a la mutación del virus, y da lugar a una campaña ya en marcha y de forma gratuita. En nuestra provincia la convocatoria en esta primera etapa es para los niños y ancianos y personal de riesgo, en todas las dependencias sanitarias, pero también está en las farmacias para todos.
Vacunarse es una responsabilidad personal, y se debe tomar conciencia de ello, ya que si alguien decide no vacunarse no sólo puede enfermarse sino también contagiar a personas más vulnerables, como por ejemplo a los bebés recién nacidos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) es quien lleva la delantera en la promoción del desarrollo de diferentes vacunas, tanto para las enfermedades endémicas como para aquellas de reciente aparición, como los brotes de zika y dengue, entre otros, recomendando a los países miembros la aplicación inmediata en este último caso. Sin embargo no siempre es así, debido a las políticas sanitarias locales y los alcances de la afectación.
Por ejemplo, las autoridades sanitarias argentinas anunciaron que no usarán el nuevo medicamento contra el dengue porque la tasa de protección es menor al 64% y en el hecho de que para que el paciente esté inmunizado, debe pasar un año, ya que para generar los anticuerpos necesarios para enfrentar al dengue se deben suministrar tres dosis, una cada seis meses.
