Pese a que el estreno de Rápido y Furioso 7 fue anunciado con bombos y platillos, la hija del fallecido Paul Walker poco a poco vuelve a su vida. Meadow tenía 15 años cuando el actor falleció y desde entonces estuvo viviendo con su abuela paterna Cheryl Walker. Ahora, se acaba de mudar con su madre Rebecca Soteros, está concentrada en sus estudios y en sus amigos.