Buenos Aires, 24 de abril.- La vicepresidenta de la Corte Suprema, Elena Highton de Nolasco, definió hoy a la violencia doméstica como "una pandemia mundial que afecta a la salud pública y a la seguridad".
"Es un fenómeno que afecta al primer mundo, al segundo y al tercero… A los países ricos y a los pobres", insistió Highton, tras señalar que si bien la Oficina de Violencia Doméstica recibe la mayor cantidad de denuncias del barrio porteño de Flores, "también hay muchos casos de Palermo y Recoleta".
Highton se pronunció en esos términos al presidir el acto de firma de convenios de cooperación con los tribunales superiores de justicia de Mendoza, Santiago del Estero, Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca.
La jueza de la Corte explicó que en los siete meses de funcionamiento de la Oficina de Violencia Doméstica recibió un promedio de 600 denuncias mensuales, con preponderancia de maltratos psicológicos pero también numerosos casos de violencia física y sexual.
Highton eludió pronunciarse sobre el debate instalado en el Congreso sobre la rebaja de la edad de imputabilidad de los menores de edad: "eso le compete al Poder Legislativo, que son los representantes del pueblo. Ellos deben dictar las leyes y evaluar las políticas legislativas".
La ministra reconoció que en la actualidad hay "una zona gris jurídica", en la que la legislación vigente "no satisface las soluciones", pero evitó recomendar "soluciones porque eso compete a otros poderes".
"Nosotros aplicamos las leyes. Cuando salga la ley vamos a ver… la aplicaremos cuando llegue el momento", especificó. Highton evitó pronunciarse a favor de alguna de las iniciativas que se están debatiendo en el Congreso: "no tengo postura personal que pueda hacerse pública sin inmiscuirme en la independencia de otros poderes".
