El español Joaquim “Purito” Rodríguez sacudió ayer en Sotres los pronósticos que daban a Fabio Aru y Tom Dumoulin como grandes favoritos a la victoria final de la Vuelta a España 2015 y presentó una candidatura más sólida a sumar su nombre en el historial de la carrera que terminará el próximo domingo en Madrid.
Quizás todavía no se haya erigido Joaquim como el gran favorito al triunfo definitivo, pero con su exhibición sobre las empinadas rampas de Sotres al menos se ha puesto a la altura de sus principales rivales en la consideración a ese respecto.
Los 15 segundos que descontó en la meta a Aru y, sobre todo, los 51 que le sacó a Dumoulin son distancias serias en una prueba en la que cada segundo vale oro. Cifras nada despreciables de cara a una segunda jornada reina de la carrera que se realizará hoy, la que ofrece siete altos puntuables y unos 45 últimos kilómetros de atemorizar: el Cordal y su amenazador descenso, la dura Cobertoria y la traca final de la Ermita del Alba con sus siete kilómetros al 11 por ciento y rampas por encima del 20 por ciento.
En esas últimas, de las que hay unas cuantas en la ascensión final, es donde Purito quiere voltear las opiniones que consideran que difícilmente logrará la enorme diferencia que Dumoulin le sacará en la contrarreloj de 38 kilómetros que se disputará pasado mañana en Burgos, después del segundo y último día de descanso.
La de hoy podría ser la última oportunidad en que los hombres del Movistar (Nairo Quintana y Alejandro Valverde) podrán descontar distancia considerable para meterse en carrera. Si uno analiza los perfiles de los puertos de altura se puede esperar que el colombiano realice alguno de esos ataques épicos que le reportaron buenos dividendos en el Giro, que ganó en 2014, y el Tour de 2013 donde fue segundo.
