Lanús derrotó ayer 1-0 a Banfield en el clásico por la séptima fecha del campeonato de Primera División que se jugó en ‘La Fortaleza‘ y obtuvo un premio mayor ante un rival que buscó y mereció la igualdad, pero no fue eficaz.
El delantero de Lanús Silvio Romero, a los dos minutos del segundo tiempo, marcó el único gol del cotejo que fue controlado por Patricio Loustau quien expulsó al defensor y al volante de Banfield, Nicolás Tagliafico (ST 49min) y Nahuel Yeri (ST 44min), y al entrenador de Lanús, Guillermo Barros Schelotto (ST 37min).
El primer tiempo fue favorable a Banfield, que a pesar de no contar con la posesión del balón, fue más peligroso que Lanús cuando llegó al área contraria: a los 12 minutos el arquero de Lanús, Agustín Marchesín, le negó el grito de gol al volante Nicolás Bertolo cuando desvió al costado derecho el remate a la altura del punto penal, luego de un centro de Ricardo Noir desde la derecha.
A los 32 y 34 minutos, Banfield volvió a la carga por la bandas con dos remates de Bertolo, tras los centros de Noir y Santiago Salcedo.
De a poco, Lanús mejoró su defensa cuando sus mediocampistas contuvieron los avances y las salidas de los defensores Gustavo Toledo y Tagliafico, mientras Carlos Araujo inició sus proyecciones para que Bertolo se ocupara más de la marca que del ataque.
Sobre el final, a los 41 minutos, Lanús dispuso su situación más peligrosa con un remate de Ayala, por sector derecho, que no encontró a Romero ni a Diego González para que pudiesen empujar el balón, con destino de red.
En el inicio de la segunda etapa, a los dos minutos, el defensor Diego Braghieri proyectado en ataque ensayó un remate de media distancia que encontró al delantero Lautaro Acosta, quien habilitó a Romero para que empujase la pelota al arco sin resistencia alguna y llegara a su quinta conquista en el certamen.
Lanús esperó a Banfield en su campo y el equipo de Almeyda fue con todo, con más participación de Cazares y Salcedo. Para ello, Barros Schelotto dispuso el ingreso de Santiago Silva por Acosta, pero solo para defenderse mejor de los centros. Una buena tarea de Marchesín y la impericia en la definición no le permitieron a Banfield obtener el empate tan deseado.
El final del partido se hizo electrizante por la amenaza de contraataque de Lanús, por el ímpetu y corazón de Banfield en busca de la igualdad y por las expulsiones de Yeri (insulto al juez) y Tagliafico (fuerte falta) que dejaron con nueve al conjunto banfileño que luchó hasta el final con garra y pasión.
