Seis acusados por el accidente del avión de Líneas Aéreas Privadas Argentinas (LAPA), que en 1999 causó 67 muertes y 17 heridos, fueron absueltos ayer por la justicia Federal, que aplicó penas de tres años y medio de prisión en suspenso a los dos restantes.
El fallo del Tribunal Oral Federal (TOF) 4 generó ira entre las víctimas, sobrevivientes y familiares de los muertos, cuya reacción, con golpes a vidrios e insultos a jueces y acusados por igual, obligó a suspender la lectura del veredicto durante algunos minutos, en medio de forcejeos con la Policía.
Al cabo de 23 meses de juicio oral y público, el Tribunal Oral en lo Federal Cuatro absolvió a los ex presidente y vicepresidente de la línea aérea Gustavo Deuscht y Ronaldo Boyd, al antiguo gerente Fabián Mario Chionetti y a la ex gerente de Recursos Humanos Nora Arzeno.
Entre los acusados estaban también los ex altos jefes de la Fuerza Aérea Damián Peterson y Diego Lentino, que fueron sobreseídos. El tribunal condenó a 3 años de prisión en suspenso a dos ex jefes de operaciones de LAPA, Gabriel Borsani y Valerio Diehl, que no ingresarán en la cárcel sino que se presentarán periódicamente ante la Justicia.
A ambos se les imputa "estrago culposo agravado". Ninguno de los dos irá preso, pero deberán reportar su domicilio regularmente en tribunales durante dos años, según el fallo que, se aclaró, fue decidido por la mayoría conformada por los jueces Leopoldo Bruglia y Jorge Gorini. La magistrada María Cristina Sanmartino votó en disidencia y, según trascendidos de Tribunales, era partidaria de una mayor dureza en las condenas.
"No hay otra forma de denominar a este fallo que como una burla", dijo llorosa ante los camarógrafos que coparon el lugar Marisa Beiro, una sobreviviente del vuelo 3142, quien perdió a siete amigas con las que viajaba y sufrió graves quemaduras y lesiones, cuyas huellas persisten en su rostro.
Otros lloraban y pateaban el piso, mientras la Policía clausuró las puertas del recinto y debió forcejear con decenas de camarógrafos que quedaron ubicados lejos de la protesta y pugnaban a empellones con policías y custodias por entrar.
La absolución de los principales responsables de la empresa y de los dos miembros de la fuerza aérea que eran responsables de las habilitaciones de empresas y personal en aquellos años fue celebrado discretamente por el ejército de abogados contratados para su defensa, encabezados por Jorge Sandro y Mariano Fragueiro Frías.
La única mala noticia que les significó a ellos este fallo, fue que deberán pagar una multa individual de 35 mil pesos, extensiva a Estévez Cambra.
La tragedia ocurrió el 31 de agosto de 1999, cuando un Boeing 737 de LAPA no pudo levantar vuelo tras iniciar la maniobra de despegue, traspasó los límites del aeropuerto de Buenos Aires para vuelos nacionales, cruzó una transitada avenida y se estrelló antes de ingresar en un campo de golf, donde se incendió.
Marisa Beiró, una de las sobrevivientes de la tragedia de LAPA, denunció hoy que los abogados de la empresa llamaron a sus abogados para "ofrecer plata para que hablara a favor de ellos".
