La seguidilla de hechos delictivos en los que estuvieron involucrados menores de edad causó impacto en la sociedad. Es por eso que Diario de Cuyo conformó una mesa redonda para que representantes de distintos sectores manifestaran su opinión respecto al tema. Los invitados coincidieron en afirmar que falta trabajar de manera más coordinada a la hora de prevenir y enfrentarse a menores que delinquen.
Del encuentro participaron Lita Bracco, directora de Área del Gabinete Técnico del Ministerio de Educación; Viviana Meglioli, directora de Niñez y Adolescencia; María Julia Camus y Jorge Toro, jueces de menores; y Tomás Orellana, del Centro de Estudiantes de la Escuela de Comercio Libertador General San Martín. También estaban invitadas las autoridades de la Policía y el Ministerio de Gobierno, pero no asistieron.
Aunque dijeron que los delitos cometidos por menores no aumentaron, los entrevistados dijeron que hay que hacer mucho al respecto. ’A veces los jueces actuamos por un lado y los demás organismos por otro. Esto es porque no terminamos de entender que somos partes de un sistema que debe trabajar unido’, opinó Toro. A su vez, Meglioli dijo que esto repercute en la gente común que no sabe cómo actuar y dónde denunciar los casos, por consiguiente no se pueden prevenir hechos delictivos. ’Si la gente denuncia el mismo delito en la Policía, en la escuela y en Desarrollo Humano a la vez es porque no sabe a dónde tiene que concurrir. Es una falla nuestra porque no difundimos de la manera adecuada’, agregó Camus.
También coincidieron en que es necesario hablar con los niños y saber qué les pasa. Dijeron que para poder dictar una sentencia u ofrecerles ayuda es necesario saber qué piensan y porqué actúan así. Por otra parte, apuntaron que también es importante que haya más compromiso por parte de la sociedad. Argumentaron que los chicos necesitan de la ayuda de todos. Y que, si la gente denuncia cuando hay un menor que tiene vulnerado alguno de sus derechos se pueden evitar muchos de los delitos futuros. ’La gente tiene que llamar a la Policía y contar qué pasa. Porque detrás de esos chicos que después de robar son demonizados hay un padre responsable y un grupo de vecinos que dice nunca haber visto nada’, dijo Meglioli. Y agregó que ’más importante que un patrullero en la calle y el dictamen de un juez es el compromiso social’. Al igual que la funcionaria de Desarrollo Humano, Orellana dijo que en las escuelas se ve la falta de compromiso de parte de los alumnos y los docentes.
Otro de los planteos que surgió en el debate tuvo que ver con las posibles causas por las que los chicos delinquen. Todos coincidieron en que siempre detrás de sus historias personales, hay una situación de desamparo general y algún derecho vulnerado, ya sea de alimentación, salud, educación u otro.
Respecto a lo que se debe cambiar para modificar esta realidad, dijeron que es de vital importancia la modificación del Código Procesal Juvenil. Aseguraron que hay que buscar una especialización del sistema, es decir que todos los chicos que cometan un delito, por más que hayan estado acompañados de un mayor de edad, deban ser atendidos por jueces de menores. Además opinaron que bajar la edad de imputabilidad no es una salida para este flagelo social. Ellos creen que los mecanismos que se implementan actualmente son más útiles que meter preso al chico.
