San Juan, 21 de febrero.- Las bebas nacieron el 30 de septiembre de 2013, con algunos minutos de diferencia, en un reconocido sanatorio de la provincia. Por un error cometido por el personal de ese nosocomio, la hija Verónica Tejada quedó en manos de Lorena Gerbeno y viceversa.

El instinto maternal de Gerbeno la llevó a sospechar y pidió una prueba de ADN, descubriendo que el perfil genético de la nena no correspondía con el de ella ni su marido. Luego de la denuncia, se realizó la correspondiente restitución.

Pero el caso no termina de cerrar. Y es que luego de cinco meses del nacimiento, las bebas aún no tienen DNI. Esta situación complica a las familias en la realización de algunos trámites básicos como la inscripción en una obra social. Tampoco pueden salir del país y ninguna de las dos fue bautizada.

Una de las bebas tiene el documento que le tramitó la familia que la tuvo esa primera semana, pero es obsoleto ya que no coinciden los datos con los de sus padres biológicos. El tema parece que va para largo, pero los involucrados esperan una pronta solución.