Según un estudio de Riesgo de Coface, se espera que el PBI brasileño se contraiga 0,5% durante 2015 y, como consecuencia, la insolvencia podría tener un alza este año. El mismo estudio indica que el sector industrial será otra vez el más afectado, debido a la precaria infraestructura para el transporte, la pesada carga fiscal y la baja competitividad, a pesar de la depreciación del tipo de cambio (se espera que el real concluya 2015 a razón de 2,90 Reales por dólar). La creciente posibilidad de racionamiento de la electricidad y del agua hará que haya que revisar los pronósticos a la baja.

Los escenarios de riesgo para todos los sectores industriales, insiste Coface, se mantienen sensibles y puede que sólo mejoren en 2016. El estudio de Caface agrega que, en general, el riesgo aumentará en los segmentos de la industria automotriz y del transporte, industria de la construcción, servicios de distribución, así como en la industria electrónica, de TI y telecomunicaciones. El resto de los sectores no reportarán grandes cambios en su nivel de riesgo.

Con el propósito de mejorar la confianza, Brasil necesita recuperar su compromiso con la política fiscal y también trabajar en base a una política monetaria restrictiva para hacer que la inflación vuelva a sus carriles normales.

Efecto en el país:

Esta situación de desequilibrio provocará necesariamente que el Gobierno argentino adopte algunas medidas que se vienen solicitando, especialmente desde la industria vitivinícola, y que serían necesarias para equilibrar la situación actual.

El desafío será ver cómo reacciona la industria alimenticia y la vitivinícola brasileñas (foto) para que las bodegas puedan aprovechar nuevas oportunidades que surjan para conseguir el incremento de las exportaciones hacia Brasil, destino donde no hace mucho tiempo, la Argentina era líder absoluto.