Buenos Aires, 5 de marzo.- Un día como hoy, aunque 25 años atrás, el talentoso actor de la eterna sonrisa fallecía en Mar del Plata tras caer del piso 11 de uno de los departamentos del edificio Maral 39. Fue una mañana gris y triste en la ciudad balnearia.
Sin embargo, el recuerdo de su humor sigue vigente en aquellos que pudieron disfrutarlo y en las nuevas generaciones que descubren su humor. Como legado quedan en la memoria "El capitán Piluso", "No toca Botón" y tantos otros éxitos, que el público continúa extrañando.
Aquí algunas de sus frases:
– Y… ¡si no me tienen fe!: Una de las más conocidas. Era el cierre de los sketchs del Manosanta. Un Javier Portales en llamas se llevaba intempestivamente a "la nena" Adriana Brodsky. Olmedo, se quedaba solo y la decía mirando a cámara con un plano corto.
– ¡De acaaaaaaá!: Olmedo era el Yéneral González, "El dictador de Costa Pobre", una ignota república bananera latinoamericana. Con esta frase respondía a algún pedido democrático de alguno de sus funcionarios.
– ¡Éramos tan pobres…!: Olmedo aspiraba a un ascenso por el que competía con César Bertrand. Portales, el jefe, solía volver disfrazado de su oficina por algún pedido de Silvia Pérez, su asistente-amante. "¿Acaso usted nunca hizo algo así?", preguntaba Portales. La respuesta no sólo era afirmativa sino que remataba con la frase que hoy todavía resuena.
– Si lo vamo’ a hacer, lo vamo’ a hacer bien: Del mismo sketch. Así le respondía Olmedo a su jefe Javier Portales a quien intentaba besar siempre que volvía vestido de mujer tras encontrarse con Silvia Pérez.
– Siempre que llovió, paró: En el mismo sketch, Olmedo siempre aportaba algún inodoro, calefón o elemento indispensable de su propio hogar para que Portales satisficiera los deseos de Silvia Pérez y así verse mejor posicionado en la carrera por el ascenso. Esta era la respuesta de Olmedo a los reclamos de su esposa, "Divina" Gloria.
– ¡Ruuu cu cuu! y ¡No toca botón!: El caballito de batalla del Olmedo presentador del programa, con su bigote clásico y su bombín.
– ¿Me trajiste a la nena?: Pregunta cas¡ retórica del Manosanta a Javier Portales cuando entraba solo, sin Adriana Brodsky.
– ¡Adianchi, adianchi!: Cuando le golpeaban la puerta, el Manosanta respondía en un portuñol rudimentario.
– Questo cabecita negra complicanno tutto: La frase era del comediante y músico Eddie Pequenino. Remataba un sketch en el que hacía de contratista ítalo-argentino de un empleado cordobés interpretado por Olmedo. A su vez, Olmedo hacía de "traductor" de frases innecesarias. Con acento cordobés, solía explicar: "Es itaaaaliano", "Dice que va a echar una miirada", "Dice que son doscientoooos pesos". Genial.
– Soy pitufo, pero no bolufo: Estaban de moda los enanitos azules. Olmedo era uno de ellos y sufría permanentes rechazos de la pitufina Susana Traverso. Con esta frase intentaba contrarrestar el desaire.
– A ésta le rompo el bloqueo: Era la época de los bloqueos económicos internacionales. Olmedo, psicoanalista de Susana Traverso, se quedaba solo frente a cámara y graficaba así su deseo íntimo.
– Poniendo estaba la gansa: No era de Olmedo sino de Beatriz Salomón. La usaba en el sketch del manosanta para pedirle a Portales que pagara la tarifa correspondiente.
– Hay efectivo: De "Borges y Állvarez". Olmedo se la decía por lo bajo a Beatriz Salomón para insinuársele cuando ella entraba al final del sketch para pedirle algo a su jefe, Javier Portales.
– Stanislavsky vs. Grotowsky: También de "Borges y Alvarez". Cuando Olmedo leía un libro, Portales intentaba adivinar a cuál de los dos autores estaba leyendo. Nunca acertaba. Lo mismo ocurría cuando el que leía era Portales y el que intentaba adivinar era Olmedo.
