Tras las primeras 24 horas sin fumar, se nota una mejora el funcionamiento de las venas de todo el cuerpo. Después de 48 horas, comienza la normalización del olfato y el gusto. Entre 10 y 15 días sin fumar mejora la circulación en las encías y dientes, disminuye el riesgo de caries y de pérdida de piezas dentarias.