Los talleres que convierten los vehículos nafteros a gas tuvieron una disminución en la cantidad de coches que reciben por mes. Si bien hasta diciembre venían con los valores normales, el primer cuatrimestre del año ha estado por debajo de la cantidad que normalmente reciben en esta época, con una merma que arranca en el 25%, según un relevamiento realizado por DIARIO DE CUYO en cinco puntos de instalación en la provincia.
El motivo fundamental, según los mecánicos, es la suba que atravesó el precio del GNC, aunque no descartan también el incremento en el costo de los equipos que llegó hasta el 40%. Estas razones se suman a las condiciones estacionales que sufre esta actividad en los meses de enero y febrero y a que la gente está en una etapa de ahorro y duda a la hora de invertir en los equipos, según dijeron los instaladores.
Hasta diciembre no habían registrado nada fuera de lo común en los talleres convertores a GNC y aunque durante las vacaciones siempre disminuye la cantidad de clientes este año se notó más. ‘En enero y febrero hubo aún menos gente que en otros años y en marzo ha estado casi igual, pero abril no ha repuntado como sucede siempre’, aseguró Daniel Ruiz desde Segas. En este lugar la caída se sintió en un 25% ya que solía realizar cerca de 40 instalaciones por mes pero ‘arrancó abril muy planchado’ y estiman que con suerte alcanzarán unos 30 equipos. ‘Hemos vuelto a depender de la administración pública, que cuando ellos tienen plata se mueve todo’, se quejó Ruiz.
En otros talleres como en AGas GNC explicaron que tuvieron una merma del 40% porque en diciembre recibieron unos 20 coches aproximadamente y ahora por mes llegan a 12%. En Cervantes GNC aseguraron que acompañaban la caía de sus colegas pero se abstuvieron de precisar números. En otros casos se sintió hasta un 67% la disminución debido a que los meses ‘normales’ hacían cerca de 6 conversiones y ahora apenas reciben 2 con suerte, como sucede en el negocio Savino Pugliese.
Esta disminución se percibió especialmente a partir de marzo, después de que el metro cúbico de GNC llegó a los $10. ‘Ahora la gente la piensa dos veces antes de invertir en un tubo, más si no son remiseros o taxistas’, explicó Ramiro Videla de AGas. El precio de las instalaciones es otro factor de peso. Tres de los entrevistados aseguraron que los equipos han subido entre un 30 y un 40%. Por ejemplo la conversión para autos de quinta generación -aplicables a los modelos 2010 en adelante- actualmente cuestan alrededor de $16.500 cuando en noviembre estaban a $12 mil, explicaron en Segas. En este mismo lugar, la colocación de tubos de GNC para vehículos de cualquier modelo anterior al 2010, donde la instalación resulta más sencilla, cuesta unos $13.300 y antes rozaba los $9.500.
Para hacer frente al desembolso de la instalación, la mayoría de sus clientes abonan con distintas tarjetas de crédito y en cuotas. De todas maneras, uno de los cinco negociantes confirmó que no ha tenido una disminución de gran impacto ya que continúa dando turnos con el ritmo de siempre. ‘Hago instalación y mantenimiento de los sistemas normalmente’, aseguró Roberto Orzanco, del taller GNC Orzanco.
