Cosas del destino. +Goyco+ hizo delirar a los argentinos hace 24 años. Fue por aquellos penales atajados a los italianos Donadoni y Serena. Ayer +Chiquito+, como un calco, repitió ante los holandeses Ron Vlaar y Sneijder. El común denominador: Las dos veces Argentina pasó a la final del Mundial. Esa actuación heroica de Goycochea fue en 1990, cuando el equipo dirigido por Bilardo dejó sin chance de gritar campeón al mismísimo local, Italia. Esta de Romero es presente puro. Se puso el traje de héroe y le impidió a Holanda jugar su segunda final consecutiva. Claro, entre tanta felicidad y orgullo, se encuentra una pícara coincidencia: Los dos se llaman Sergio.
El destino se puso de acuerdo para que las dos veces la Argentina tenga enfrente a Alemania en la final del Campeonato. Aquella del "86 fue para los argentinos, que ganaban 2-0, los alemanes se lo empataron 2-2 y después llegó ese gol de la carrera interminable de Burruchaga para el delirio. La de cuatro años después -la del "90- se quedó para los alemanes por ese penal que dio el árbitro mexicano Codesal, todavía discutido por los argentinos, a menos de cinco minutos para el final del partido. Brehme se encargó de marcar el gol y los alemanes fueron pura fiesta.
La de este domingo que viene puede ser la revancha para la Albiceleste. Porque "amasó’ bronca durante 24 años. Inclusive, en el medio, en los Mundiales Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, los teutones eliminaron a la Argentina en cuartos de final. En su casa, por penales. En tierras africanas dándole una lección de fútbol efectivo para golearlo por 4-0. Entonces, por todo eso, llegó la hora de sacar pecho y demostrarle a los alemanes que hasta aquí llegaron. Que la Argentina tiene sus motivos para torcer esa supremacía de los últimos tiempos y volver a aquella felicidad de 1986. Cuando, de la mano del gran Diego Armando Maradona, la Albiceleste gritó fuerte campeón en tierra azteca.
Volviendo a los dos Sergio en cuestión, ambos arqueros tuvieron que aguantar para que les llegara el momento y aparecieron cuando tenían que hacerlo. Goycochea, en el "90, era el arquero suplente de Nery Pumpido, pero éste tuvo una durísima lesión y aquel Sergio tomó la posta. Romero, discutido por muchos en la previa del Mundial Brasil 2014, fue demostrando sus capacidades a medida que avanzó el torneo. Este Sergio convenció a todos.
Si hasta resulta conmovedor la arenga que le dio ayer, antes de los penales, a Chiquito el "capitán sin cinta’, Javier Mascherano. "Hoy te comés el mundo. Hoy vas a ser el héroe…", le dijo. Como dándole el último envión de grandeza al arquero. Además, vaya a saber qué fue ese papelito que le dieron a Romero antes de los tiros decisivos. Él dice que fue algo personal. Pero después el técnico Sabella se encargó de contar que el entrenador de arqueros de Argentina tenía bien estudiados a los ejecutores de penales de Holanda. Otra cosa del destino. En aquella derrota por penales ante Alemania en el 2006 el papelito que le pasaron al arquero teutón Lehmann resultó clave. El de ayer a Chiquito, igual.
El domingo será una nueva historia. Por lo que son Alemania y Argentina en el mundo del fútbol seguro que no será la última. Igual, la balanza se inclinará para alguno de los lados. La primera batalla (1986) la ganó Argentina. La segunda (1990), Alemania. Y ahora, en la tercera…
