Alfonso Delgado – Arzobispo de San Juan: “Cuando llegué a San Juan como obispo, Don Alfredo era el Gobernador y le tomé un gran afecto. Le tocó enfrentarse a momentos muy difíciles en la vida institucional del país y la provincia. Recuerdo con gran cariño su tesón, su valentía y su gran espíritu de servicio y su compromiso en la ayuda hacia los demás”. Alfredo Avelín Nolléns – Hijo y dirigente político: “Mi padre estudió medicina porque su madre se lo pidió y él cumplió para poder atender a los pobres. Con el tiempo descubrió que con la medicina sola no iba a poder solucionar todos los problemas de la gente. Por eso, se hizo político. Para mi padre, el honor era servir a la gente y sus enemigos eran el hambre, la miseria, la falta de trabajo y el dolor”.
