La Organización Mundial de la Salud (OMS), dio a conocer el lunes último el informe anual sobre las víctimas provocadas por accidentes de tránsito, con 1,25 millones de muertes en todo el mundo en 2013, de acuerdo a los últimos registros oficiales obtenidos por país. Esta cifra permanece relativamente estable desde 2007, a pesar del aumento de la población y del número de vehículos, además de la situación caótica de África, el continente en el que los accidentes viales dejan más víctimas mortales.

Según la OMS la situación mejoró en los países que adoptaron leyes para reducir los cinco factores considerados de riesgo: la velocidad, la conducción bajo los efectos del alcohol, la falta de casco, la de cinturón de seguridad, y la de asientos para niños. En las 17 naciones que siguieron estas recomendaciones, la situación mejoró para los 409 millones de personas que allí habitan, en tanto solo en 47 países (con 950 millones de personas) se respetan las velocidades máximas permitidas y únicamente en 44 naciones con 1200 millones de habitantes, es obligatorio el uso del casco en los vehículos de dos ruedas.
La situación en la Argentina es diferente al panorama que muestra la OMS, porque nuestro país no logró disminuir el número de muertos en accidentes de tránsito, ni siquiera en un 1%, entre 2011 y 2014, como consecuencia de la falla humana, principal causa de siniestros viales en los últimos 10 años. Un estudio del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), realizado en base a más de 4000 reconstrucciones de tragedias graves ocurridas entre 2004 y 2014 en el territorio nacional, mostró la falla humana como principal causa de los siniestros.
Por su parte la ONG Luchemos por la Vida, registró 7613 muertos en accidentes de tránsito en 2014, unos 21 decesos diarios, la mayoría en la provincia de Buenos Aires, y muestra en un cuadro a San Juan con 177 muertos en ese período, superando a la Ciudad de Buenos Aires que registró 129 fallecimientos. Sin duda no hubo avances que permitan reducir el número de muertos y heridos en accidentes de tránsito, o mantener estables a las estadísticas, como en el resto del mundo.
Si la falla humana es la principal causa de colisiones y estas mayoritariamente son sobre asfalto seco, es necesario trabajar más en la concientización y la prevención, como advierten los especialistas. La falta de educación vial es, en definitiva, una falta de educación en general.