La estadounidense Venus Williams fue más precisa y eso le permitió superar ayer a su hermana menor Serena, la número uno del tenis femenino, por 7-6 (8-6) y 6-2 en una exhibición de lujo en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, en el barrio porteño de Palermo.

Venus, de 33 años y relegada al puesto 47 del ranking mundial de la WTA, saboreó las mieles del éxito ante su encumbrada hermana menor, que jugó lejos de su nivel y por eso fue claramente superada ante unas 4.500 personas que se acercaron para ver en acción a la mejor del mundo y terminaron la jornada aplaudiendo a su rival.

Sin dudas, la gran atracción de la tarde era observar a Serena, reciente campeona del Masters en Estambul, lo que le permitió cerrar un año espectacular, con un récord de 78 victorias y apenas 4 derrotas, con lo cual sumó 12 títulos, incluidos Roland Garros y el US Open.

Serena se mostró incómoda desde el principio y fue fácil presa de su hermana mayor, que estuvo mucho más suelta, jugó con mayor precisión y hasta demostró más sentido del show.