En la familia del exdiputado nacional Enrique Castro no lo podían creer cuando se dieron cuenta que en el sindicato que conducía, el de los camioneros, le habrían falsificado la firma apenas unos días después de fallecer. Tras advertir que la rúbrica que aparecía a su nombre en tres cheques no coincidía con la original, hicieron la denuncia en la Justicia penal. La causa está a cargo del juez Eduardo Agudo, que ayer dispuso allanar la sede de STOTAC y notificar al empleado Juan Antonio Navarro como el presunto autor del delito. Fuentes judiciales aseguraron que, a simple vista, la firma que aparece en los instrumentos es apócrifa.
Los tres cheques bajo investigación suman entre sí algo más de 10.000 pesos y el que permitió destapar la olla fue emitido por el sindicato de los camioneros para pagar prestaciones médicas. El exdiputado nacional murió el 24 de mayo y lo que llamó la atención de su hija Analía, que trabaja en el gremio, es que contiene la firma de su padre aún cuando se habría llenado algunos días después. Además de que notó evidentes diferencias con la original.
Después aparecieron dos cheques más en las mismas condiciones, Analía presentó la denuncia la semana pasada, la ratificó ayer y de inmediato, Agudo allanó las oficinas gremiales para secuestrar documentación. Al mismo tiempo, Navarro fue notificado de las sospechas que recaen sobre él y se espera que entre lunes y martes sea indagado por el magistrado.
El delito en juego es el de falsificación de instrumento privado, con una pena de 6 meses a 2 años de prisión. El mismo es excarcelable, por lo que Navarro no quedó detenido.
Antonio Ponce, al frente del sindicato desde la muerte de su antiguo líder, respaldó a Navarro. Dijo que lleva 22 años en ese lugar y que era de extrema confianza de Castro.
Agudo ya ordenó pericias caligrafías y sus resultados podrían ser clave para saber si efectivamente las firmas de los documentos son falsas y quién las hizo. Sin embargo, las fuentes aseguraron que al mirarlas surge que no son iguales a la de Castro.
La investigación se centra por el momento en los tres cheques, pero nadie descarta que haya más. Para esclarecer ese punto, podría ser fundamental la documentación que se rescató de la sede de STOTAC, donde también funciona la obra social del gremio.
