Alguien quiso amedrentar o intimidar a una familia y le incendió su auto en la puerta de su casa en Santa Lucía. No hay dudas de que fue un atentado. El ataque fue de madrugada, aparentemente le prendieron fuego en distintas partes del coche y hasta dejaron una botella plástica con combustible. El matrimonio dueño del vehículo no acusó a nadie todavía, pero en la policía sospechan que el hecho podría venir por sus actividades laborales.
El kinesiólogo Marcelo Aguilar se preparaba ayer a las 6:30 de la mañana para irse a trabajar, cuando un vecino le tocó la puerta de su casa para avisarle que su Volkswagen Senda estaba ardiendo, según datos policiales. El fuego recién empezaba a extenderse por el auto, que había estado estacionado toda la noche pegado al cordón de la vivienda de los Aguilar, en la calle El Leoncito, en el Bº Santa Lucía.
Datos recogidos por la policía, indicaron que los vecinos -que salieron a ayudar a Aguilar- notaron que ardía la rueda delantera izquierda, mientras que salían llamas del baúl y se veía humo en el interior del coche. Además, el auto había sido corrido de su lugar. Los vidrios no se veían rotos, pero sí una óptica trasera, explicaron.
Esto último hacía sospechar que tiraron combustible por ese hueco -de la óptica- al interior del baúl, y por otro lado prendieron fuego a esa cubierta delantera. Además, hallaron una botella plástica arriba del techo del auto, otra señal de que le rociaron combustible, dijo una fuente policial. El fuego fue imposible de detener, a tal punto que Volkswagen quedó completamente destruido.
Fuentes policiales afirmaron que Aguilar no acusó a nadie puntualmente por el hecho, pero ayer de mañana dejó entrever algunas sospechas. Entre los investigadores comentaron que el ataque podría venir por algún problema de trabajo del hombre, o quizás por una de las causas judiciales que lleva su esposa, Claudia Plana (no quiso hacer declaraciones), quien es abogada, reveló un uniformado. La familia supuestamente no tiene disputas con nadie, son muy reservados con sus vecinos y hasta participan en una comunidad religiosa, señalaron allegados a la causa. Anoche el caso, investigado en la Seccional 5ta. era todo un misterio.
