Los Monti Moreno habían resuelto mudarse de apuro en noviembre pasado, con la idea de frenar la seguidilla de saqueos en su casa en plena construcción. Porque apenas empezaron con los cimientos y a levantar muros, debieron pagarles a los albañiles el robo de la hormigonera y las herramientas que habían dejado en plena obra.
Y con la construcción ya avanzada, les sustrajeron la mesada. Tiempo después les arrancaron de cuajo una puertaventana con persiana y todo. Pero el de ayer, el cuarto ataque que sufren desde que se instalaron en el Loteo 23 de Octubre, en Rivadavia, superó largamente a los hechos precedentes: esta vez los ladrones forzaron dos barrotes de una ventana, rompieron la alarma y luego de revolver todo se alzaron con un jugoso botín, unos 42.000 pesos ahorrados durante largo tiempo, algunas joyas y una valiosa colección de monedas y billetes de todo el mundo que el dueño de casa, Rolando Monti (65) recolectó en los últimos 40 años.
‘Ya no sabemos cómo vivir, es hora que nos dejen en paz…, al final uno trabaja al pedo’, dijo Claudio Monti, hijo de Rolando y Gladys Moreno, indignado.
Los Monti Moreno son una familia de comerciantes y tenían mucha bronca no sólo por la seguidilla de ataques, sino también porque de un rato para otro se habían esfumado los ahorros que mes a mes fueron juntando para tratar una complicada enfermedad pulmonar del dueño de casa. Es el trastorno conocido como EPOC que muchas veces obliga a Rolando a someterse a sesiones de oxígeno para sobrellevar cada jornada.
Todo pasó en el momento en que los Monti Moreno estaban trabajando, entre las 9,40 y las 16,15 de ayer.
‘Todo esto da mucha bronca y no sólo por la inseguridad: acá estamos llenos de malezas y con las calles anegadas de agua por el desborde de las acequias, porque del municipio nunca mandaron una máquina y eso que tenemos los impuestos al día’, disparó Claudio.
