Hace seis meses, Víctor Aldo Clemente, un comerciante separado de 71 años, hizo un negocio: le cambió a un amigo una camioneta que tenía por 300 pares de zapatillas y zapatos, con la idea de venderlos en su negocio de compra y venta de toda clase de artículos para el hogar ubicado sobre calle Benavides, en Chimbas. Desde ese lapso, la venta del calzado fue fructífera pero días atrás, el comerciante se llevó una desagradable sorpresa cuando regresó del trabajo a su casa de Rivadavia. La puerta del frente estaba sin llave y cuando caminó hacia el interior se topó con la vivienda revuelta y con el faltante de 20 pares de zapatos, 40 de zapatillas, 15 relojes, 2 camperas, pantalones, camisas, la escritura de un departamento y de 3 motos, haciendo un total de 6.000 pesos en pérdidas, afirmó Clemente.

Según el comerciante, fue el primer robo que sufrió en su casa de calle Tacuarí al 2696, en el barrio Sargento Cabral, Rivadavia. En cambio en su negocio, hace 3 meses, le robaron 140 pares de zapatillas, equipos de música y otros aparatos, contó el hombre.

En el último caso, que trascendió ayer pero ocurrió el viernes pasado, Clemente llegó a eso de las 21 a su casa del negocio y lo primero que notó es que la puerta estaba sin llave, ni siquiera forzada. Al entrar, vio como habían revuelto su pieza, otra más y una tercera, donde estaban las zapatillas y los zapatos. En el comedor, los delincuentes le abrieron unas valijas y sacaron la escritura de un departamento que tiene en San Luis y que estaba por venderlo en estos días. Como también los papeles de tres motos que tiene para la venta. Después, los ladrones aprovecharon que una ventana no tenía rejas y escaparon con las cosas en 4 bolsos de gran tamaño que el hombre tenía en un ropero, aseguró el damnificado.

"Esto me perjudica mucho. Para mí el que entró tenía una copia de la llave, porque no había nada roto. Tengo una empleada, pero de ella no desconfío y aparte la policía no le encontró nada en su casa. Calculo que he perdido unos 6.000 pesos entre las cosas que me robaron. Ojalá pueda recuperar algo de lo que perdí", precisó Clemente, esperanzado.