Ahora no fue Drocco, como la última vez. Tampoco fue él, pero le tocaron lo más profundo que es su familia. El capitán de Sportivo Desamparados, Hernán Lamberti, no quiso dar declaraciones por el momento, pero dejó en claro que seguirá en San Juan y defenderá la camiseta de Desamparados hasta el final.
El domingo por la noche amenazaron a su mujer cuando se trasladaba junto a su pequeña hija, por eso por decisión de su esposa y charlado también con la dirigencia de Sportivo, la mujer viajaba hoy a primera hora a Buenos Aires para instalarse allá.
“No quiero hablar, recién voy hablar cuando mi esposa esté en Buenos Aires” le dijo a este medio ayer por la tarde. Mientras tanto, el jugador trasladará a su mujer y sus dos hijos hasta Castelar y regresará a San Juan, sabiendo que el fin de semana no podrá ser parte del equipo por haber llegado al límite de amarillas.
Por otra parte, el jugador David Drocco, que también llegó al límite de tarjetas, habló telefónicamente con el programa “El ascenso” que se emite por Radio La Red y dio algunas declaraciones con respecto a los hechos de violencia que sufre Desamparados: “El domingo, nos estaban esperando nuestros familiares en la puerta del hotel, donde íbamos a concentrar, y aparecieron cuatro o cinco hinchas en moto que agredieron a los familiares de algunos de los jugadores. Le pedíamos ayuda a la policía y nos decían que si poníamos más huevos esto no pasaría” expresó el volante que anteriormente había tenido un cruce con los barras.
También hizo algunas declaraciones que molestaron en Sportivo: “Los dirigentes mienten cuando dicen que estamos con los sueldos al día y que todo es color de rosa. Hay veces que no tenemos cancha para entrenar”, dijo el jugador en declaraciones al medio porteño.
