Ayer en la mañana, luego de que la Nación lo separara de su cargo ante la acusación de golpear al secretario de la Asociación de Viñateros Independientes, Ruben Gómez, el desplazado delegado del Instituto Nacional de Vitivinicultura, Juan Luis Lepez, dijo a DIARIO DE CUYO que respondió a una agresión previa, pidió disculpas y reconoció que no debió haber reaccionado ante el agresor. Lepez agregó que el incidente el día anterior fue “la segunda agresión” en 19 días. “Yo sufrí una agresión personal y edilicia el 11 de febrero pasado, en la cual nos rompieron las rejas y vidrios de la calle Rivadavia, nos dejaron un cajón de muerto y a mí personalmente me hicieron bajar con el argumento de que me iban a entregar un petitorio y lo que hicieron fue agredirme con uvas”, relató Lepez, refiriéndose a la manifestación realizada aquella jornada por los viñateros sanjuaninos. “Ayer esta misma gente se presentó intentando entrar a una reunión a puertas cerradas, le impedí el ingreso, le pedí que se retirara y en el forcejeo y empujones terminamos de esta forma. Yo ya pedí disculpas públicamente, no debí haber reaccionado ante la agresión”, admitió. El exfuncionario agregó que no recuerda haber golpeado a Gómez, pero que sí los recibió por lo que efectuó una denuncia en la Central de Policía. “Me ha revisado el médico legista y constató que tengo golpes en los brazos, la cara y las piernas, por lo que me indicó 15 días de reposo”, aseguró. Por su lado, Gómez, quien mostró su rostro ensangrentado y acusó a Lepez de haberle propinado una trompada en el ojo izquierdo que provocó la rotura incluso de sus anteojos, también radicó una denuncia en la Policía Federal. Tras el incidente, el Ministerio de Agricultura de la Nación determinó la separación del cargo del funcionario y que se le instruya sumario administrativo. Ayer al mediodía Lepez esperaba la comunicación de las autoridades de Mendoza.
