Dos efectivos de la policía provincial perdieron sus armas reglamentarias luego de ser asaltados ayer en plena calle por delincuentes, cuando realizaban distintos operativos. En Capital, un motociclista que se había escapado de un control vehicular, forcejeó con un agente que lo persiguió, le sustrajo la pistola y lo golpeó con su propia arma para después fugar a pie. La suerte de ese sujeto no duró mucho, porque en un operativo cerrojo fue capturado con el arma y, por si fuera poco, descubrieron que el rodado en el que circulaba había sido robado al padre de otro policía. En otro hecho ocurrido en Rawson, un cabo del Comando Radioeléctrico perdió su pistola y fue hospitalizado al ser golpeado por un grupo de malvivientes, informaron fuentes policiales.
En Capital
Eran alrededor de las 5 de ayer cuando un sujeto en moto no se detuvo en un operativo policial en Libertador y Alvear, en Capital. El sospechoso siguió al Oeste por la avenida y ahí salió a perseguirlo el agente Eduardo Guevara (Motorizada I), señalaron en la Policía. En Paula A. de Sarmiento y Córdoba, el efectivo interceptó al sujeto, pero allí fue atacado. En ese forcejeo, el sospechoso le sacó la pistola, le dio cachazo en el ojo derecho al agente y abandonó una moto Konisa 110cc. En ese momento, el uniformado pidió apoyo y varios patrulleros rastrillaron la zona. El operativo dio sus frutos: en el techo de un salón de fiestas infantiles de calle Las Heras, al Norte de 9 de Julio, encontraron al sospechoso armado. Ese sujeto fue identificado como Aldo Aciar (23, mendocino) y al revisar la moto en la que escapó, detectaron que había sido robada horas antes en Rawson al padre de otro policía, de apellido Esteba, informó la Policía.
En Rawson
A las 9, el oficial Roberto Talquenca y el cabo Javier Morales (Comando Radioeléctrico) se detuvieron a entrevistar a 10 sujetos que bebían en el Bº Franklin Rawson, en Rawson. Separaron a 2 jóvenes, pero allí uno de ellos empujó al oficial y salió corriendo. Morales lo persiguió y lo apresó a los pocos metros, justo delante del resto del grupo. Ahí los malvivientes lo atacaron con un palo y a patadas y le sustrajeron el arma reglamentaria. El oficial pidió refuerzos y así apresaron a 5 de los 8 jóvenes en medio de una lluvia de piedras por parte de los vecinos de la zona, indicaron en la Fuerza. Morales fue trasladado al Hospital Rawson y quedó internado porque sufrió un fuerte traumatismo de cráneo y otros golpes durante el brutal ataque.
