Los chalés de los hermanos Sergio y Pablo Schoklender y de sus allegados en el country ‘El Patacón‘ de Pilar fueron construidos con materiales del plan de viviendas populares ‘Sueños Compartidos‘, que montó la Fundación Madres de Plaza de Mayo con fondos públicos, reveló ayer el juez federal Norberto Oyarbide.
El magistrado hizo la revelación al finalizar un allanamiento que encabezó en aquella urbanización privada, en el barrio La Lonja del partido de Pilar, en el norte del Gran Buenos Aires. ‘Se ha podido observar con toda claridad que (los chalés) están construidos con materiales que se emplean para construir las casas de la Fundación‘ Madres de Plaza de Mayo, sostuvo el magistrado.
Oyarbide detalló que durante el operativo se registraron ‘siete propiedades y nueve son las que nos interesan en particular‘, por pertenecer a Sergio y Pablo Schoklender, y a la ex esposa del primero, Viviana Sala, psiquiatra jefa de servicio en el hospital porteño Mari Curie. Además, el juez señaló que en el allanamiento pudieron secuestrar ‘papelería en general y otra de altísimo valor‘ probatorio.
Los vecinos del country habían filtrado días atrás a la prensa que en los últimos meses vieron vehículos con el logo de Madres de Plaza de Mayo ingresando al lugar y cargados con materiales de construcción. Esa información fue corroborada por personal de Gendarmería Nacional, confiaron fuentes judiciales.
El objetivo del operativo era constatar si los materiales de las viviendas eran los mismos que se utilizaban para la construcción de las casas sociales, para avanzar sobre la hipótesis del desvío para su provecho de fondos entregados por el Estado a las Madres de Plaza de Mayo.
A su vez, Oyarbide prorrogó diez días más el secreto de sumario de la causa penal. Fuentes judiciales indicaron que la medida pretende ‘asegurar el éxito de la investigación‘ y frenar la filtración de datos del expediente que, según el juez, la fiscalía habría facilitado últimamente a algunos medios de comunicación.
Por otra parte, el fiscal antilavado Raúl Pleé, quien colabora en la investigación, le solicitó al Registro de la Propiedad Automotor que le informe todos los dueños de la Ferrari 195 que se le atribuye a Sergio Schoklender.
