A partir de las 8.00 de hoy, es decir dos días antes del inicio de los comicios de Gobernador y Presidente del próximo domingo, en la provincia y el país comienza a regir la veda electoral.

Lo impone el Código Electoral Nacional y en la práctica significa que los partidos, los candidatos y la gente común no pueden seguir haciendo campaña para captar votos para un determinado sector político. La que se va fue la tercera del año en San Juan, luego de las que pusieron en práctica las fuerzas políticas para la consulta popular del mayo y las primarias de agosto. Lo que sigue estando permitido es la tarea proselitista vía internet.

A medida que se acercan las elecciones, se van activando las prohibiciones que establece el Código Electoral Nacional. Si bien la provincia tiene su propio reglamento, el que se aplica es el nacional porque los comicios sanjuaninos de Gobernador e intendentes se hacen en forma simultánea con los nacionales de Presidente y legisladores.

La primera prohibición fue la de inaugurar obras de Gobierno 15 días antes del día del comicio y la segunda es la de hacer propaganda, actos públicos y difundir encuestas, que entra en práctica hoy. El espíritu es que los electores cuenten, sin el condicionante del bombardeo de propuestas, con tiempo suficiente para reflexionar sobre cómo votarán el domingo.
De todos modos, los candidatos gozan de algunas opciones para seguir haciendo circular sus proyectos.

Una es entregar votos casa por casa. La otra, tomar contacto con los electores a través de las redes sociales que ofrece Internet, una herramienta cada vez más usada para difundir propuestas de campaña.

El año 2011 estuvo plagado de campañas proselitistas en San Juan. Primero, por el plebiscito de la enmienda de la Constitución, después por las primarias del 14 de agosto para consagrar candidatos y la que termina, por la general para elegir autoridades. Tal vez, haya sido la última. La única que podría venir es para la segunda vuelta en la categoría de Presidente, pero las encuestas indican que es muy posible que Cristina se quede con el cargo sin necesidad de balotaje.

Las otras restricciones entrarán a regir en los próximos días. A partir de las 20.00 del sábado y hasta tres horas después del acto electoral, es decir hasta las 21 del domingo (la votación termina a las 18.00), ningún negocio puede vender bebidas alcohólicas. Dentro del mismo plazo, tampoco está autorizado que los votantes porten armas, usen banderas u otros distintivos alusivos a una fuerza política o candidato.

Durante el desarrollo del comicio y hasta tres horas después, la ley nacional prohibe la realización de espectáculos populares y eventos deportivos. Esto implica que cualquiera de los eventos se puede llevar a cabo hasta las 8.00 del domingo, hora en la que empieza la votación. Inclusive, los boliches puede permanecer abiertos, aunque sólo hasta las 5.00 porque es el tope que les fija la ley seca, que nada tiene que ver con las elecciones. Claro que en ningún caso, pueden expender alcohol.

Durante el horario de la elección, el Código Electoral pone especial interés en que no haya ningún estímulo electoral para los votantes a cierta distancia de los lugares de votación. Prohibe la entrega de votos y el funcionamiento de locales partidarios.