Precedida de una comprensible expectativa -alimentada por una seguidilla de films exitosos- y portadora de un par de asociaciones con un caso policial que aún conmueve a la sociedad argentina -el caso Angeles-, hoy estrena en la pantalla grande nacional (incluida la de San Juan) el último film protagonizado por Ricardo Darín, Séptimo. Se trata de Séptimo, una historia de suspenso dirigida por Partxi Amezcua, sobre un padre y sus dos hijos, que una vez más juegan a ver quién baja primero del séptimo piso en el que viven: si el padre en el ascensor o los niños por las escaleras. El padre llega a la planta baja, como siempre, pero los niños nunca aparecen. Y no hay rastro de ellos. A partir de ahí, comienza la búsqueda frenética del padre y la madre (la española Belén Rueda) por encontrar a sus hijos.
¿Dónde están? ¿Qué pasó? ¿Por qué a ellos? Son los primeros interrogantes que dispara el filme, al que el mismo Darín le encontró una "lamentable coincidencia’ con el caso de Angeles. "Me cayó la ficha cuando vi por la tele el caso con el portero, los vecinos, la familia, la vida cotidiana en el edificio’, dijo a medios nacionales. Sin embargo, el reconocido actor -que supo archivar al galancete setentoso de películas como La Carpa del amor y alcanzó prestigio internacional con resonados films, año tras año- fue rotundo al afirmar en entrevista con Teleshow que "me molestaría que alguien pueda suponer que estas similitudes han sido pensadas, cuando esto fue grabado mucho tiempo antes’.
