Argentina, que el sábado perdió por penales la final de la Copa, regresó al país en la madrugada de ayer, triste y en silencio a tras la nueva oportunidad desperdiciada de cortar la racha de 22 años sin títulos.
El plantel retornó en un vuelo charter que retrasó casi dos horas su partida desde Santiago de Chile por lo cual tras el arribo a Ezeiza los futbolistas se retiraron del aeropuerto pasadas las 3 de la madrugada a bordo de un micro escoltado por la Policía. Los futbolistas se fueron sin hablar con la prensa y mostraron gestos de pesadumbre. Un puñado de personas llegó hasta la terminal aérea para saludar y alentar a los futbolistas, pese al frío de la madrugada en aquella localidad bonaerense. Los futbolistas llegaron al predio de Ezeiza, desde donde quedaron liberados.
La Argentina no pudo cortar la racha sin logros internacionales que arrastra desde la Copa América de Ecuador de 1993. A esta altura y cómo graficó el capitán sin cinta, Javier Mascherano, a esta altura tantas finales pérdidas se trata de “una tortura, un karma”.
