No son días fáciles en Sportivo Desamparados, que en plena pretemporada para lo que será el comienzo del Torneo Argentino B en septiembre próximo, no pudo trabajar con normalidad ya que el plantel del fútbol local decidió no entrenar hasta que no le paguen gran parte de los sueldos atrasados que mantiene el club. Ésta fue una complicación extra para el cuerpo técnico que encabeza Víctor Hugo Cabello, quien ayer solamente trabajó con un grupo reducido de 10 futbolistas a raíz de este reclamo. El tema se complica porque después de la victoria ante Villa Obrera del domingo último, los jugadores se reunieron con los dirigentes y solamente les pudieron achicar algo del mes de junio, cifra que no fue suficiente para encarar con normalidad esta nueva semana de trabajo. Una fuente calificada del plantel de Sportivo admitió que esperaban una nueva comunicación con la dirigencia puyutana para ver cuánto más les podrían achicar para evaluar si volvían a entrenar. Además, admitieron que el tema fue charlado con el técnico Cabello, quien entendió su postura y se mostró comprensivo con el tema. Hoy esperan que se resuelva el conflicto pero no es de sencilla resolución a raíz del precario estado financiero de Desamparados que tiene sus números en rojo y no le permite todavía incorporar más refuerzos.