Después de 33 años como médico titular de la Dirección de Protección al Menor, al doctor Néstor Martínez todos lo llaman Lito en la planta baja del edificio de Mendoza y Santa Fe. Allí fue donde este profesional, hermano de Quito Martínez -el ex secretario general de UDAP y ex diputado nacional por el justicialismo-, tomó contacto con Juan Carlos Gómez y trabajó codo a codo con él entre julio y noviembre de 2007.

-¿Cómo era Gómez en el trabajo?

-Llegó muy tímido. Casi no hablaba. Se sentaba en una oficina y estaba ahí… Nunca tuvo un espacio físico. Al principio creí que era porque era una persona muy joven. Pero después sí se soltó y hasta tenía vocabulario médico.

-¿Y hablaba con usted en términos de médicos?

-Yo nunca lo consideré como un colega, porque nunca diagnosticó ni competía conmigo. Cuando yo estaba, casi no atendía gente.

-¿Y nunca sospecharon que no fuera médico?

-Llamaba la atención que pasaban los días y no traía la matrícula. Todos los empleados comentaban y dudaban si era o no médico. Después un día apareció con la matrícula y todos festejaron.